Nuestro sitio utiliza cookies para ofrecer un mejor servicio y una experiencia de navegación más personalizada.Aceptar cookiesAprende más

Madeira

La modificación de los estatutos está sujeta a la voluntad de los socios. En la mayoría de los casos, si no estuviese previsto en los estatutos otra forma de designación, para estos cambios es suficiente con la deliberación de los socios aprobada por tres cuartas partes de todos los votos correspondientes al capital social.

Si la modificación implica el aumento de las prestaciones impuestas por los estatutos a los socios, ese aumento resultaría ineficaz para los socios que no lo hayan aprobado.

En general, la deliberación de modificación de los estatutos deberá ser registrada en un plazo de 60 días en el respectivo registro mercantil.

Ejemplos de modificaciones de los estatutos:

Aumento de capital
Cesión de cuotas
Cambio de nombre, objeto y sede
Transformación de sociedades
Disolución y liquidación de la sociedad
Reducción de capital

Aumento de capital

El aumento de capital es una modificación estatutaria que, como norma general, es optativa y decidida por los socios.
El acuerdo de aumento del capital debe mencionar expresamente:

a) La modalidad del aumento del capital;
b) El importe del aumento del capital;
c) El importe nominal de las nuevas participaciones;
d) La naturaleza de las nuevas aportaciones;
e) El agio, si lo hubiere;
f) Los plazos dentro de los cuales las aportaciones deben ser realizadas, sin perjuicio de lo establecido en el art. 89 del Código de las Sociedades Mercantiles;
g) Las personas que participarán en ese aumento.

El acuerdo de aumento de capital caduca al final de un año si las aportaciones no son desembolsadas en ese plazo. El aumento de capital deberá ser inscrito, en un plazo de 60 días, en el registro mercantil.

Modalidades de aumento de capital

Por incorporación de reservas

La empresa puede aumentar su capital mediante incorporación de reservas disponibles a tal efecto.

Este aumento de capital solo puede ser realizado una vez aprobadas las cuentas del ejercicio anterior al acuerdo, pero, si ya han transcurrido más de seis meses desde dicha aprobación, la existencia de reservas que incorporar solo puede ser aprobada por un balance especial, organizado en los términos establecidos para el balance anual.

El capital de la sociedad no puede ser aumentado mediante incorporación de reservas mientras no hayan vencido todos los plazos del capital, inicial o aumentado.

El acuerdo debe mencionar expresamente las reservas que serán incorporadas al capital.

En general, al aumento de capital mediante incorporación de reservas corresponderá el aumento de participación de cada socio, proporcionalmente al valor nominal de la misma o a su respectivo valor contable.

Si se trata de acciones sin valor nominal, el aumento de capital puede realizarse sin modificación del número de acciones.

El acuerdo de aumento de capital indicará si se crean nuevas cuotas o acciones o si se aumenta el valor nominal de las existentes, si existe, y, a falta de indicación, se mantendrá inalterado el número de acciones.

Las cuotas o acciones propias de la sociedad participan en esta modalidad de aumento de capital, excepto por decisión contraria de los socios.

El órgano de administración y, cuando deba existir, el órgano de supervisión deben declarar por escrito no tener conocimiento de que, en el período comprendido entre el día al que se refiere el balance que sirvió de base al acuerdo y la fecha en que este fue celebrado, haya tenido lugar una disminución patrimonial que dificulte el aumento de capital.

Nuevas aportaciones dinerarias

No puede acordarse un aumento de capital en la modalidad de nuevas aportaciones mientras no se haya registrado totalmente un aumento anterior ni hayan vencido todos los plazos de capital, inicial o procedente de un aumento previo. Las aportaciones dinerarias pueden aplazarse. Si el acuerdo no se cumple en lo que respecta a la exigibilidad de las aportaciones dinerarias que la ley permite aplazar, estas serán exigibles a partir del registro definitivo del aumento de capital.

Nuevas aportaciones en especie

Igualmente, no puede acordarse un aumento de capital en la modalidad de nuevas aportaciones mientras no se haya registrado totalmente un aumento anterior ni hayan vencido todos los plazos de capital, inicial o procedente de un aumento previo.

Las aportaciones en especie deben realizarse por entero antes de la fecha de acuerdo del aumento de capital y deben ser objeto de un informe de evaluación elaborado por un auditor de cuentas.

Cesión de cuotas.

La cesión de cuotas es el proceso de transmisión de cuotas entre vivos con dos modalidades: gratuita u onerosa.

Por norma general, la transmisión es libre, siempre que haya consentimiento por parte de la sociedad y la decisión de los socios sea tomada por una mayoría simple.

El consentimiento de la sociedad no es necesario si la transmisión tiene como destinatario el cónyuge, ascendientes, descendientes u otros socios. Aun así, la escritura de constitución puede hacer que no sea necesario el consentimiento de esta, tanto en general como para determinadas situaciones.

La cesión de cuotas debe ser recogida por escrito y, en un plazo de 60 días, inscrita en el registro mercantil.

La cesión de cuotas puede estar sujeta al pago de IMT, en caso de que la sociedad posea bienes inmuebles situados en Portugal y, como consecuencia de la cesión de cuotas, uno de los socios pase a ser titular de, al menos, un 75% del capital social, o el número de socios se reduzca a marido y mujer, casados en régimen de gananciales.

Consentimiento de la sociedad

a) Expreso: Este es concedido mediante decisión de los socios en un plazo máximo de 60 días a partir de la recepción de la solicitud por parte de la sociedad. Una vez transcurridos los 60 días desde la recepción de la solicitud por parte de la sociedad, y no habiendo respuesta, el cese dejará de depender del consentimiento de la misma.

b) Tácito: Si el cesionario participa en un acuerdo social y ninguno de los socios lo impugna, el consentimiento se considera concedido.

Denegación de consentimiento

En caso de rechazo, debe hacerse constar obligatoriamente en esta comunicación una propuesta de amortización o de adquisición de la cuota, bajo pena de que la cesión se haga libre.

El cedente dispondrá de un plazo de 15 días para pronunciarse sobre la propuesta. Si no se acepta la propuesta, esta quedará sin efecto, manteniéndose la denegación de consentimiento.

Cláusulas contractuales

Los estatutos pueden regular la cesión de cuotas de la siguiente forma:

a) Prohibiéndola pura y simplemente;
b) Declarándola totalmente libre;
c) Haciendo que dependa del consentimiento de la sociedad;
d) Condicionando el consentimiento de la sociedad a requisitos específicos.

Cuando la sociedad decida cambios en el pacto social que contemplen la prohibición o creación de dificultades a la cesión de cuotas, todos los socios afectados por esta decisión tendrán que dar su consentimiento.

Cambio de nombre, objeto y sede

El cambio de nombre, objeto o municipio de la sede tiene que ser aprobado previamente por el Registro Nacional de Personas Jurídicas a través de la emisión del respectivo Certificado de Admisibilidad.

Requisitos de nombres

Objeto de la sociedad

Domicilio social de la sociedad

Ejemplos de objetos sociales válidos

Transformación de sociedades

La transformación de una sociedad consiste en la modificación del tipo legal anteriormente adoptado, sin cambiar la identidad de la sociedad, ni que esto implique la disolución de la misma.

Excepto en caso de acuerdo de todos los socios interesados, el importe de la participación de cada socio en el capital social y la proporción de cada participación en relación al capital no pueden ser modificados en la transformación.

Si la ley o contrato de sociedad concede al socio que haya votado contra el acuerdo de transformación el derecho de salida, de forma que el socio podrá exigir, en el plazo de un mes a partir de la aprobación del acuerdo, que la sociedad adquiera o haga adquirir su participación social.

La transformación no afecta al tipo de responsabilidad de los socios por las deudas sociales anteriormente contraídas. La transformación deberá ser inscrita, en un plazo de 60 días, en el registro mercantil.

Impedimentos a la transformación

Una sociedad no podrá transformarse si:

a) El capital no está íntegramente liberado o si no se han desembolsado totalmente las aportaciones estipuladas en el contrato;

b) Del balance resulta que el importe del patrimonio es inferior a la suma del capital y la reserva legal;

c) A ella se oponen socios titulares de derechos especiales que no puedan ser mantenidos después de la transformación;

d) Tratándose de una sociedad anónima, que esta haya emitido obligaciones convertibles en acciones todavía no totalmente reembolsadas o convertidas.

Requisitos para la transformación de una sociedad limitada en una sociedad anónima

1) Elaboración por parte de la administración de la sociedad de un informe justificante, acompañado del balance social y del proyecto de los nuevos estatutos;

2) Sobre estos documentos recaerá un dictamen del órgano de supervisión, o auditor legal, según los casos;

3) Convocatoria de asamblea general para emitir una resolución sobre la transformación;

4) Estos documentos quedarán a disposición de los socios y acreedores sociales;

5) Reunión de la asamblea general para aprobación del balance, de la transformación y aprobación del nuevo pacto social;

6) Exigencia de quórum deliberatorio: mayoría de tres cuartas partes de los votos correspondientes al capital social.


Disolución y liquidación de la sociedad

Para extinguir una sociedad debe seguirse una secuencia de actos/hechos jurídicos:

Disolución

La disolución es el acto a través del cual la sociedad decide o reconoce que la sociedad deberá dejar de existir.

Causas de disolución

Las causas de disolución pueden ser:

Causas de disolución inmediata

La disolución es inmediata si tiene lugar uno de los siguientes hechos:

a) Finalización del plazo establecido en los estatutos. Por defecto, una sociedad dura por tiempo indeterminado, aunque los socios puedan establecer en los estatutos su duración. De cualquier forma, una vez terminado el plazo, los socios pueden determinar la ampliación o eliminación del plazo, antes de que este expire, o incluso decidir hacer retomar la actividad a una sociedad en proceso de liquidación.

b) Acuerdo de los socios. En las sociedades limitadas, el acuerdo de disolución de la sociedad debe ser tomado por mayoría de tres cuartas partes de los votos correspondientes al capital social, a no ser que los estatutos exijan una mayoría más elevada u otros requisitos.

c) Realización completa del objeto contractual. Si el objeto de la sociedad se encuentra totalmente realizado, la sociedad deja de tener razón de existir.

d) Ilicitud surgida del objeto contractual. La ilicitud debe ser comprobada en relación a la totalidad del objeto social.

e) Declaración de insolvencia de la sociedad. Decidida judicialmente la insolvencia, la sociedad deberá disolverse y entrar en proceso de liquidación para satisfacer, en la medida de lo posible, a sus acreedores sociales.

f) Otros hechos previstos en los estatutos. Los estatutos pueden prever otros hechos para la disolución inmediata.

En el caso de la disolución inmediata prevista en los párrafos a), c) y d) anteriores, los socios podrán acordar, por mayoría simple, el reconocimiento de la disolución, así como cualquier socio, sucesor del socio o acreedor de la sociedad, podrá promover la justificación notarial de la disolución o el procedimiento simplificado de justificación.

Causas de disolución administrativa

La disolución administrativa de la sociedad puede ser requerida con fundamento en un hecho previsto por la ley, y también:

a) Cuando, durante un período superior a un año, el número de socios sea inferior al mínimo exigido por la ley, excepto si uno de los socios es una persona jurídica pública o entidad a él equiparada por ley a tal efecto. Los socios pueden solicitar que se les conceda un plazo razonable a fin de regularizar su situación, durante el cual se suspenderá la disolución de la sociedad.

b) Cuando la actividad que constituye el objeto contractual se haga imposible.

c) Cuando la sociedad no haya ejercido ninguna actividad durante dos años consecutivos.

d) Cuando la sociedad ejerza, de hecho, una actividad no comprendida en el objeto contractual. La disolución no será ordenada si, en espera de la acción, la irregularidad es subsanada.

e) Cuando una persona física sea socia de más de una sociedad unipersonal de responsabilidad limitada.

f) Cuando la sociedad unipersonal de responsabilidad limitada tenga como socio a otra sociedad unipersonal de responsabilidad limitada.

g) Otros hechos previstos en los estatutos.

En estos casos, los socios, por mayoría absoluta de los votos emitidos en la junta, podrán disolver la sociedad, a partir del hecho ocurrido.

La disolución administrativa puede ser solicitada por la sociedad, por sus socios, y sus respectivos sucesores y acreedores, mediante presentación de una solicitud en el registro mercantil competente.

Causas de disolución oficiosa

El servicio de registro competente deberá instaurar oficiosamente el procedimiento administrativo de disolución, en caso de que no haya sido iniciado todavía por los interesados, cuando:

a) Durante dos años consecutivos, la sociedad no haya procedido al depósito de los documentos de rendición de cuentas y la administración tributaria haya comunicado al servicio de registro competente la omisión de entrega de la declaración fiscal de rentas para dicho período.

b) La administración tributaria haya comunicado al servicio de registro competente la ausencia de actividad efectiva de la sociedad, comprobada en los términos previstos en la normativa fiscal.

c) La administración tributaria haya comunicado al servicio de registro competente la declaración oficiosa del cese de actividad de la sociedad, en los términos previstos en la normativa fiscal.

Forma de disolución

En general, la disolución de la sociedad que haya sido acordada en asamblea general no depende de forma especial. La administración de la sociedad o los liquidadores deben solicitar la inscripción de la disolución en el servicio de registro y cualquier socio tendrá ese derecho, a expensas de la sociedad.

Liquidación

Al final de la disolución, la sociedad entra inmediatamente en liquidación, que tiene por objeto la finalización de negocios pendientes, el pago de deudas, el cobro de deudores y el reparto del resultado de la liquidación a los socios.

Por norma, la sociedad en liquidación mantiene la personalidad jurídica y, excepto si hubiera otra disposición de ley o recogida en la modalidad de la liquidación, siguen siendo aplicables, con las necesarias adaptaciones, las disposiciones que rigen las sociedades no disueltas.

A partir de la disolución, a la denominación de la sociedad debe añadirse la mención "Sociedad en liquidación" o "en liquidación" y deben designarse los liquidadores.

La liquidación puede seguir una de las siguientes modalidades:

  • Reparto inmediato

Si no existen deudas en la fecha de disolución, o si estas son solo de naturaleza fiscal (siempre que no sean exigibles en la fecha de la disolución), los socios pueden pasar inmediatamente al reparto.

Las deudas de naturaleza fiscal todavía no exigibles en la fecha de la disolución no impiden el reparto inmediato, pero por esas deudas son responsables ilimitada y solidariamente todos los socios.

La ley prevé un procedimiento especial de extinción inmediata de la sociedad que comprende la disolución y liquidación de la sociedad que no tiene activos o pasivos por liquidar siempre que haya sido decidido por unanimidad.

  • Transmisión global

Si los estatutos o una decisión de la sociedad lo permite, y existiendo consentimiento escrito por parte de todos los acreedores sociales, la liquidación podrá convertirse en una mera transmisión de todo el patrimonio activo y pasivo de la sociedad a algún(os) socio(s), satisfaciendo a los demás en efectivo.

Las deudas de naturaleza fiscal todavía no exigibles en la fecha de la disolución no impiden la transmisión global, pero por esas deudas son responsables ilimitada y solidariamente todos los socios.

  • Liquidación extrajudicial

Proceso de liquidación que deberá seguir las reglas establecidas en los arts. 149 y siguientes del Código de las Sociedades Mercantiles, así como las normas previstas en los estatutos.

  • Liquidación administrativa

El procedimiento administrativo de liquidación se inicia automáticamente al final del proceso de disolución por vía administrativa o a través de presentación de solicitud de la sociedad, de sus socios, respectivos sucesores o acreedores, siempre que la ley contemple que la liquidación deba realizarse por vía administrativa. El procedimiento administrativo de liquidación puede ser iniciado oficiosamente por el registrador, mediante auto que especifique las circunstancias justificativas y determinantes del inicio del procedimiento y en el cual designe a uno o más liquidadores, o cuando:

– la disolución haya sido realizada en procedimiento oficioso;

– se compruebe que han finalizado los plazos previstos para el periodo de liquidación, sin que haya sido solicitado el respectivo registro de cierre.

  • Liquidación judicial

Debe también observar los trámites del procedimiento especial regulado en los arts. 1122 y siguientes de la Ley de Enjuiciamiento Civil.

Operaciones preliminares de la liquidación

En un plazo de 60 días, la administración debe organizar y aprobar los documentos de rendición de cuentas de la sociedad comunicados en la fecha de la disolución. Si no lo hace, ese deber cabe a los liquidadores.

Duración

La liquidación debe haber concluido y el reparto haber sido aprobado en un plazo de dos años a partir de la fecha de la disolución de la sociedad. Este plazo puede prorrogarse en un máximo de un año y siempre a través de acuerdo social.

Puede acordarse un plazo inferior en los estatutos o mediante acuerdo social.

Si no se cumplen los plazos, el registro debe promover oficiosamente la liquidación por vía administrativa.

En caso de liquidación administrativa, el plazo establecido por el registrador no podrá ser superior a un año.

Liquidadores

Algunos aspectos relativos a los liquidadores, que son los responsables de la realización de la liquidación de la sociedad, aplicables a la liquidación no judicial:

  • Designación

Excepto recogido en una cláusula de los estatutos de la sociedad o acuerdo que diga lo contrario, los miembros de la administración de la sociedad pasan a ser liquidadores de esta a partir del momento en que se considere disuelta.

Los socios pueden designar nuevos liquidadores, además de los ya existentes o en sustitución de estos.

No habiendo ningún liquidador, el consejo de supervisión, cualquier socio o acreedor de la sociedad pueden solicitar su nombramiento por vía administrativa al servicio de registro competente.

Una persona jurídica no puede ser nombrada liquidador, excepto las sociedades de abogados o de auditores de cuentas.

El nombramiento está sujeto a la inscripción en el registro mercantil.

  • Destitución

Los socios, mediante acuerdo, pueden destituir a otros liquidadores sin causa justificada en cualquier momento.

El consejo de supervisión, cualquier socio o acreedor de la sociedad puede solicitar la destitución de un liquidador, por vía administrativa, basándose en una causa justificada. El cese de funciones tendrá efecto a partir de su registro.

  • Remuneración de los liquidadores

Se establece mediante acuerdo de los socios y constituye un coste de liquidación. Cuando se realiza a través de un proceso de insolvencia o liquidación oficiosa, la remuneración es la prevista para los liquidadores y expertos nombrados judicialmente.

  • Funciones de los liquidadores

Los liquidadores deben:

- Resolver los negocios pendientes;
- Hacer cumplir las obligaciones de la sociedad;
- Cobrar créditos sociales;
- Pagar todas las deudas sociales que el activo social pueda soportar;
- Convertir en dinero el patrimonio restante;
- Proponer el reparto de los haberes sociales;
- Rendir cuentas de la liquidación en los tres primeros meses de cada año civil, adjuntando un informe de la misma;
- Hacer un cálculo aproximado de los costes de liquidación con vistas a excluirla del reparto;
- Entregar los bienes de acuerdo con el reparto aprobado;
- Solicitar el registro de cierre de la liquidación.

Mediante acuerdo social, el liquidador puede:

- Hacer un seguimiento temporal de la actividad anterior de la sociedad;
- Contraer préstamos necesarios para la realización de la liquidación;
- Proceder a la enajenación en bloque del patrimonio social;
- Realizar el traspaso del establecimiento de la sociedad.

Sin perjuicio de cláusula estatutaria o acuerdo que diga contrario, habiendo más de un liquidador, cada uno tendrá poderes iguales e independientes para los actos de liquidación, excepto para los de enajenación de bienes de la sociedad, para los cuales es necesaria la intervención de, al menos, dos liquidadores.

En general, las funciones de los liquidadores terminan con la extinción de la sociedad.

  • Responsabilidad de los liquidadores

Si los liquidadores, incurriendo en culpa, indican falsamente en los documentos que serán presentados ante la asamblea general que todos los derechos de los acreedores están satisfechos, responderán personalmente ante los acreedores cuyos derechos no hayan sido protegidos. Se benefician, sin embargo, del llamado derecho de recurso contra los antiguos socios, excepto si han actuado de mala fe.

Reparto del activo restante
El activo restante, después de satisfechos o protegidos los derechos de los acreedores de la sociedad, puede ser repartido en especie, si así está previsto en el contrato o si los socios unilateralmente lo deciden.

El activo restante se destina, en primer lugar, al reembolso del importe de las aportaciones efectivamente desembolsadas; si ese importe es la fracción de capital correspondiente a cada socio, sin perjuicio de lo dispuesto en los estatutos para el caso de que los bienes con los que el socio realizó la aportación tengan un valor superior a dicha fracción nominal.

Si no puede hacerse un reembolso íntegro, el activo existente se distribuye entre los socios, a fin de que la diferencia para menos recaiga en cada uno de ellos en la proporción de la parte que les concierna de las pérdidas de la sociedad.

Si después de realizado el reembolso íntegro se registra un excedente, este debe ser repartido en la proporción aplicable a la distribución de beneficios.

Cuentas finales, informe y acuerdo de los socios
A las cuentas que deben presentar los liquidadores debe sumarse un proyecto de reparto del activo restante y un informe, en el que debe recogerse mención expresa de que se encuentran satisfechos y protegidos todos los derechos de los acreedores y que los documentos y recibos probatorios pueden ser evaluados por los socios.

Finalmente, se remite lo anteriormente expuesto para deliberación de los socios.

Entrega de los bienes repartidos
Después de que los socios hayan llegado a un acuerdo, y de conformidad con este, los liquidadores procederán a la entrega de los bienes que, mediante el reparto, tocan a cada uno; los liquidadores deben ejecutar las formalidades necesarias para la transmisión de los bienes asignados a los socios, cuando dichas formalidades sean exigidas.

Cierre de la liquidación
Los liquidadores deben solicitar el registro del cierre de la liquidación.

La sociedad se considera extinguida, incluso entre los socios, mediante el registro del cierre de la liquidación.

Una vez cerrada la liquidación y extinguida la sociedad, los antiguos socios responderán por el pasivo social no satisfecho o protegido, hasta el importe que recibieron en el reparto.

Si, después de cerrada la liquidación y extinguida la sociedad, se comprueba la existencia de bienes no repartidos, los liquidadores deberán proponer el reparto adicional entre los antiguos socios, transformado los bienes en dinero, si no se acuerda unánimemente el reparto en especie.

Reducción de capital

La reducción de capital es una modificación estatutaria decidida por los socios. La convocatoria debe mencionar la finalidad y la forma de la reducción, para lo que es necesario una mayoría cualificada de las tres cuartas partes de los votos correspondientes al capital social, aunque los estatutos puedan exigir un número más elevado. Los estatutos también pueden hacer depender esta modificación del consentimiento de determinado socio, mientras este se mantenga en la sociedad.

Es posible reducir el capital social a un importe inferior al mínimo exigido por la ley, siempre que dicha decisión esté sujeta a un aumento de capital a un importe igual o superior, en los sesenta días siguientes, o si se decide la transformación de la sociedad en un tipo que pueda tener un capital de importe reducido.

La reducción de capital solo puede ser decidida si la situación neta de la sociedad, tras la reducción, excede en, al menos, 20% el nuevo capital social. La reducción de capital puede tener las siguientes finalidades:

1. Cobertura de pérdidas;
2. Liberación de capital;
3. Finalidad especial.

Los pasos que seguir para reducir el capital son los siguientes:

a) Convocatoria especial, en caso de que no se reúnan en los términos del art. 54 del Código de las Sociedades Mercantiles;

b) Acta de la asamblea general;

c) Registro y publicación de la deliberación de la reducción;

d) Publicación del acto del registro.

Cualquier acreedor social puede, en un plazo de un mes a partir de la publicación del registro de la reducción de capital, solicitar al tribunal que la distribución de reservas disponibles o de los beneficios del ejercicio sea prohibida o limitada, durante un período determinado, a no ser que la deuda para con el solicitante sea satisfecha, si ya es exigible, o adecuadamente garantizada en los restantes casos. Esta facultad solo podrá ser ejercida cuando estos hayan solicitado a la sociedad la satisfacción de su deuda o la prestación de garantía adecuada, 15 días antes, sin que su solicitud haya sido atendida.

Antes de finalizado el plazo concedido a los acreedores sociales, la sociedad no puede realizar las distribuciones mencionadas, prohibición que será igualmente válida a partir del conocimiento por parte de la sociedad de la solicitud de algún acreedor.

CONTACTOS

Póngase en contacto con nosotros y descubra todas las ventajas que puede obtener.

 

Madeira
Tel.: +351 291 210 200               
Fax.: +351 291 210 209
info@newco.pro

Malta
Tel.: +356 21 223 120
Fax.: +356 21 223 119
info@newco.pro

Madrid
Tel.: +34 654 201 029
info@newco.pro
Lisboa
Tel.: +351 213 430 500
info@newco.pro

Hable con nosotros